Variedades

Todo el té procede de los brotes y hojas de la misma planta (Camelia sinensis), siendo el tratamiento de su elaboración lo que lo convierte en los diferentes tipos que tés que conocemos, como el té blanco, amarillo o dorado, verde, azul u oolong, negro y dark tea o mal llamado té rojo en occidente (Puehr y Hei Cha)
El té es una infusión pero no todas las infusiones son té, ya que algunas infusiones están hechas de plantas como : rosa mosqueta, menta, manzanilla, rooibos…. Llamándose éstas tisanas o infusiones en general.
El rooibos aunque es conocido como “té rojo de África” no es té, ya que proceden de una planta de origen sudafricano llamada Aspalathus linearis.

Tisana

Una Tisana se refiere a una bebida medicinal que resulta del infusionado de una o varias hierbas y otros ingredientes en agua. Es por esto que acostumbramos llamar Tisana a una infusión que además de hierbas, contiene frutas, nueces y otros elementos.

Aunque se las conoce como tés de hierbas, en realidad difieren de los tés tradicionales, que están hechos con las hojas de las plantas. Las tisanas de hierbas suelen ser usadas en medicina natural para aprovechar sus efectos sedantes, estimulantes, relajantes o terapéuticos.

Té Verde

El té verde es un té no fermentado, lo que hace que mantenga sus componentes naturales prácticamente igual que en su estado natural.
Los tés verdes son elaborados a partir de hojas y brotes. En general son más suaves y livianos que los negros, pero más intensos y con más cuerpo que los blancos.
El té verde se produce actualmente en todo el mundo pero los mejores provienen de China y Japón. Los tés verdes Chinos son más suaves, dulces, aromáticos y delicados que los de Japón y se caracterizan, en general, por ser livianos y por tener sutiles notas a vegetales cocidos y a nueces tostadas. Los tés verdes japoneses son más intensos y astringentes, y predominan las notas a vegetales crudos, algas y limón.

Té Negro

Para elaborar esta variedad las hojas frescas de la Camelia Sinensis pasan por un proceso de oxidación completo que transforma el color verde original de la hoja en un marrón oscuro, haciendo que los aromas se tornen más complejos. Las infusiones resultantes tienen un color ámbar, con cuerpo y sabor intensos. Se trata de la variedad más estimulante, ya que la oxidación favorece la liberación de la teína en la infusión.

Rooibos

El rooibos no procede de la planta de té, pero tiene muchos beneficios saludables, entre ellos, un alto contenido en vitaminas y minerales, propiedades digestivas y relajantes y no contienen estimulantes. Constituyen la perfecta alternativa al té para momentos de puro relax o bien una alternativa sana para los niños y gente con sensibilidad a la teína o durante el embarazo.
El rooibos es perfecto para calmar la sed, sabe bien caliente y frío, en cualquier momento, puro y aromatizado, sin o con leche. Perfecta para añadir ingredientes al gusto o elaborar cocktails o recetas.
El rooibos procede del arbusto aspalathus linearis y se elabora a partir de las finas hojas, en forma de aguja, que crecen en las ramas más delgadas de este arbusto. La calidad del producto final se reconoce por su color. A medida que el rojo brilla con mayor intensidad, el rooibos es más valioso.

Otros Tipos de Té

Los tés blancos son los más delicados. Son los menos procesados de todos los tipos de té. Muchos se encuentran aromatizados con jazmín, para poder intensificar su sabor ya que son suaves y livianos de poco cuerpo y color, pero interesantemente complejos.
Este tipo de té se elabora solo con los brotes tiernos de la planta o con los brotes y las primeras hojas jóvenes de la planta.

Es un té producido en pequeñísimas cantidades en contadas regiones de China, como la montaña Jun Shan en el lago Dogting, en la provincia de Hunan y también en Huang Mountain en la provincia de Anhui. Su proceso de elaboración es como el del té verde, pero agregándole una etapa extra, en la que el té se apila en capas profundas mientras se encuentra aun tibio y húmedo, provocando la llamada “fermentación enzimática”, este proceso suaviza su sabor. Se suelen apilar en dos fases una de 2 o 3 días y otra de 3 a 4 días después de un leve secado intermedio.
El té amarillo por lo general, despliega notas de flores rojas, vegetales asados y ahumadas.
Los más conocidos son el Jun Shan Yin Zhen y el Huang Cha Maofeng (de China).

Los oolong son de los tés más complejos, son tés semifermentados y su perfil sensorial depende del grado de oxidación y grado de enrollado.
Tipos de categorías:
– Oolong de jade, de color verde azulado, con bajo nivel de oxidación y hojas fuertemente apretadas o enrolladas. Tienen notas a manteca, banana, durazno, papaya y flores blancas.
– Oolong oscuros, de hoja abierta y color amarronado. Tiene notas a damasco, peras, pasa, orejones, miel y tostados sutil.
– Oolong horneados, son aquellos que han sufrido un horneado de forma adicional por el fabricante que los vende, fuera de la fabrica. Tienen notas a cacao, café, intenso tostado y orejones.

Son los mal llamados  “té rojos” en Occidente, estos sufren una etapa de fermentación post-producción. Los puerhs provienen de la provincia de Yunnan, China y su nombre viene de la población de Puerh. Originalmente estos tés eran elaborados para ser transportados a las periferias de China, en particular a las muy áridas regiones de Tibet y Mongolia, donde la gente local dependía del té por su valor nutricional. Como el viaje desde Yunnan, Sichuan o Hunan era muy lento y largo y como el té era almacenado por largos periodos en condiciones que a veces eran frías y húmedas y otras cálidas, el té absorbió humedad y eso junto a los microbios, produjo en él un cambio químico, haciendo que la apariencia, color, sabor, aroma y química  del té cambiara con el tiempo.

Bibliografía: Victoria Bisogno “La alquimia del Té. Arte, técnicas y secretos de una profesión oculta y fascinante” Del Nuevo Extremo, 2014.